6.- Ama profunda y apasionadamente, puedes salir herido pero esa es la única manera de vivir la vida completamente.
Si todo lo hacemos a medias tintas, ¿dónde está lo divertido de estar vivos? Claro que hay que tomarnos ciertas precauciones pero como dicen por ahí, “el que no arriesga, no gana”.
7.- Enfrenta los desacuerdos, pelea limpio, no ofendas.
Seguramente ni siendo moneditas de oro le caeríamos bien a todo mundo, no siempre tendremos la razón en lo que hacemos, decimos o pensamos y otras veces aunque la tengamos, habrá quien no esté de acuerdo con nosotros y eso también hay que respetarlo. Si vamos a defender nuestro punto de vista, hagámoslo bien, si demostramos que la razón está de nuestro lado, no hay que humillar y pisotear al vencido porque un día, nosotros podríamos estar en su lugar.
8.- No juzgues a los demás por sus parientes.
Si bien es cierto que la familia es quien más peso tiene en la formación de sus miembros, no todos son iguales, lo mismo que no porque los dedos de una mano sean de “esa mano”, van a ser todos iguales. Cada persona es un universo en sí.
9.- Habla lentamente pero piensa con rapidez.
¿Cuántas veces hemos “metido la pata” por hablar sin pensar?
10.- Cuando alguien te haga una pregunta que no quieres responder, sonríe y pregúntale “¿Por qué quieres saber?”
Esta preguntita nunca falla, te da unos momentos para pensar en algo que te haga salir de apuro, juas, juas.