Instrucciones Cap. 4

16.- No permitas que una pequeña disputa dañe una gran amistad.

Pelearse por algo bobo y sin sentido con alguien que apreciamos, no tiene ningun sentido, si bien es verdad que hay momentos en los que estallamos, no está bien dejar que pase el tiempo sin pedir una disculpa.

17.- Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma medidas inmediatas para corregirlo.

Este punto tiene relación con el anterior, y algunas de esas veces, aunque tengamos la razón, es mejor dar el primer paso nosotros y disculparnos, después, solo será una anécdota graciosa.

18.- Sonríe cuando respondas al teléfono. Quien llama lo podrá escuchar en tu voz.

Por alguna razón los mejores líderes y vendedores, lo practican y funciona, quizás no en todos los casos pero sí, muchas veces.

19.- Cásate con una persona que guste de conversar, pues cuando llegue la vejez las habilidades de conversador(a) serán más importantes que cualquier otra.

Ya entrados en años, cuando ni la vista ni el oído son muy buenos, ambos pueden hablar durante horas sin molestar al otro y sentirse bien pensando que son escuchados, jua, jua.

20.- Pasa algún tiempo en soledad.

Es bueno quedarse solo con uno mismo, ayuda a pensar mejor y poner en orden las ideas, ayuda al autoconocimiento y tranquiliza el corazón.

21.- Abre tus brazos al cambio, pero no te desprendas de tus valores.

Los cambios siempre traen algo bueno consigo pero no es necesario abandonar nuestra esencia, lo que nos hace ser nosotros.

22.- Recuerda que el silencio es, a veces, la mejor respuesta.

Cuando sobran las palabras…

23.- Lee más libros y mira menos TV.

No digo que la televisión sea mala o que no sea útil pero los libros estimulan la imaginación y enseñan muchas cosas ademas de “horttografhia”.

24.- Vive una vida buena y honorable. Luego, cuando te hagas viejo y recuerdes el pasado, verás como la disfrutas por segunda vez.

Y es que, recordar, es volver a vivir…

 

25.- Confía en la energia universal pero cierra bien tu auto.

Dios dijo, ayúdate que yo te ayudaré. Así que no hay que dejarle todo a Dios, porque luego lo acusamos de lo que nos pasa y los únicos culpables somos nosotros.

Instrucciones Cap. 3

11.- Recuerda que el más grande amor y los más grandes logros, involucran mayores riesgos.
 
En otras palabras: “El que no arriesga, no gana”. Si saltamos la valla, arriesgandonos a caer o a ser atacados ¿cómo sabremos si del otro lado, el pasto es más verde?
 
 
12.- Llama a tu mamá, si esto no es posible, al menos piensa en ella.
 
Una mamá siempre piensa en sus hijos pero sus hijos no siempre piensan en ella. A veces no llama por temor a distraernos de nuestras cosas, en su mente, si no la llamamos es porque seguramente estamos muy ocupados así que prefiere no molestarnos y espera a que la visitemos o mínimo, la llamemos por teléfono.
 
 
13.- Di “SALUD”, cuando escuches a alguien estornudar.
 
No sé de dónde surgió ni quien lo ideó pero supongo que debió ser alguien que deseaba que el estornudo de la otra persona fuera el último de esa gripe o quizás, deseaba salud esperando que ese estornudo no fuera síntoma de un resfrío. De cualquier forma, es de buena educación.
 
 
14.- Cuando pierdas, no pierdas la lección.
 
Está bien, lo sé, a nadie le gusta perder, pero al menos, de los errores se puede aprender algo bueno, algo que nos sirva más adelante cuando estemos en otra situación similar, ahí podremos recordar nuestros errores y no volverlos a cometer.
 
 
15.- Recuerda la tres R’s: Respeto a ti mismo, Respeto a los demás, y Responsabilidad para todas tus acciones.
 
No necesita decirse nada más.

Instrucciones Cap. 2

6.- Ama profunda y apasionadamente, puedes salir herido pero esa es la única manera de vivir la vida completamente.

Si todo lo hacemos a medias tintas, ¿dónde está lo divertido de estar vivos? Claro que hay que tomarnos ciertas precauciones pero como dicen por ahí, “el que no arriesga, no gana”.

7.- Enfrenta los desacuerdos, pelea limpio, no ofendas.

Seguramente ni siendo moneditas de oro le caeríamos bien a todo mundo, no siempre tendremos la razón en lo que hacemos, decimos o pensamos y otras veces aunque la tengamos, habrá quien no esté de acuerdo con nosotros y eso también hay que respetarlo. Si vamos a defender nuestro punto de vista, hagámoslo bien, si demostramos que la razón está de nuestro lado, no hay que humillar y pisotear al vencido porque un día, nosotros podríamos estar en su lugar.

8.- No juzgues a los demás por sus parientes.

Si bien es cierto que la familia es quien más peso tiene en la formación de sus miembros, no todos son iguales, lo mismo que no porque los dedos de una mano sean de “esa mano”, van a ser todos iguales. Cada persona es un universo en sí.

9.- Habla lentamente pero piensa con rapidez.

¿Cuántas veces hemos “metido la pata” por hablar sin pensar?

 

10.- Cuando alguien te haga una pregunta que no quieres responder, sonríe y pregúntale “¿Por qué quieres saber?”

Esta preguntita nunca falla, te da unos momentos para pensar en algo que te haga salir de apuro, juas, juas.

Y eso que no es 13

Hoy es uno de esos días en los que parece que me levanté con el pie izquierdo, en lo poco que va del día todo me ha salido mal, tal vez sea cuestión de cansancio físico y emocional, no sé, para el caso da igual, hoy no ha resultado un buen día.

Irónicamente lo primero que viene a mi mente es un comercial de roles de canela en el que el protagonista sufre calamidad y media pero ante todo suspira, sonríe y dice ¡¡¡Bien!!! Toma una actitud positiva en lugar de ponerse de malas.

Ahora no es que me ponga de malas con toooodo lo que ya me pasó en estas horas pero ¡¡¡Quiero llorar!!! Buh buh buh… Aunque supongo que lo mejor es reírme de mi misma, ambas cosas son patéticas pero al menos la segunda es ridículamente optimista y ya saben mi definición de “optimista” (es un pesimista con experiencia).

Instrucciones para la vida

Hace tiempo encontré una lista de instrucciones que iré poniendo poco a poco con un agregado mío.

1.-Dale a la gente más de lo que esperan y hazlo con gusto.

Si vamos a prestar un favor a alguien o dar algo, es mejor hacerlo de corazón sin anotarlo mentalmente para tenerlo presente y recordarselo cuando nosotros queramos algo, mucho peor es “alzarse el cuello” diciendole a todo mundo lo grandes y generosos que somos. Como dicen por ahí, “haz el bien si mirar a quien”.

 2.- No creas en todo lo que escuchas, no gastes todo lo que tienes, ni duermas todo lo que quieras, y cuando digas “te amo”, dilo de verdad…

Si vamos a andar por la vida escuchando y creyendo todo lo que se dice en torno a los demás y a nosotros mismos, estamos fritos. Si gastamos todo lo que tenemos, bueno, lógico, nos quedamos sin nada (dinero y otras cosas). Ojalá pudieramos dormir todo lo que quisieramos siempre que lo quisieramos pero es que aunque “no por mucho madrugar amanece más temprano, sí es cierto que “al que madruga, Dios lo ayuda”. Y claro, si vas a decirle a alguien “TE AMO”, no le mientas, algún día podrías estar del otro lado y no te gustará que te mientan.

3.- Cuando digas “lo siento”, mira a la persona a los ojos.

Una disculpa por más que nos apene hacerla, debe tener ese detalle de humildad si no, mejor es quedarse callado porque la disculpa que ofrecemos, no es sincera.

4.- Cree en el amor a primera vista.

¿Que no te habían dicho? Pues enterate: El amor a primera vista, SÍ existe.

5.- Jamás te burles de los sueños de los demás.

Todos soñamos con algo, sin sueños, el hombre nunca habría llegado tan lejos. Lo que hoy pueda parecernos totalmente descabellado, el día de mañana puede ser una realidad tan viva y tangible que pensar que alguna vez fué solo un sueño criticado y pisoteado, será un aliciente para negarnos totalmente cuando alguien nos diga: “No puedes” y lucharemos para demostrar que “Sí se puede”.

Funny love

No sé si comer fideos resulte en un amor divertido pero me gusta Pucca, ja, nunca se rinde con Garu, ¿será que alguna vez Garu acepte 100% el amor de Pucca por él?

Bostezos

Me he pasado prácticamente todo el día aletargada y con sueño así que para no quedarme dormida “medio escribo”. No sé, como que de un tiempo acá he abandonado el interés en el blog, por eso es que tengo tan pocos posts, sé que es más cuestión de “encarrilarme” posteando todos los días pero por una u otra razón no lo hago. Hasta he pensado en cerrarlo pero luego me digo, no, ya me voy a poner a escribir y vuelve a empezar la historia de nunca acabar…

Peeeeero buuuuuueno, ahora me voy a poner a jugar un ratito con mi nueva Sim, “Dulcinea Del Toboso”, que vive en “Villa Verona” en medio de los Montechurresco y los Capulleto, nada que ver las historias pero fué el nombre con el que se me ocurrió bautizarla, a ver que tal nos va…

 

Hoy aquí, mañana, sólo Dios sabe a dónde iré…

Muchas veces me he preguntado el motivo de las cosas que ocurren en mi vida, en la vida de otros y cómo es que todo termina entrelazandose como si de una gran red se tratara.

¿Cómo es que llegamos a cierto punto en el que nos damos cuenta de que si algo, un detalle, un gran hecho, una persona, lo que sea, no se hubiera cruzado en nuestro camino o si hubieramos conseguido lo que queríamos, si hubiesemos tomado ese otro camino, si hubieramos aceptado esa otra opción… no estaríamos hoy aquí, al menos, no así… ?

¿Acaso llega a tener sentido alguna vez lo que hacemos? Para algunos sí, para otros casi nunca y para el resto, definitivamente, jamás. Creo que todo lo que nos pasa tiene una razón de ser, un por qué y un para qué, y si estamos sobre esta tierra, en este plano, es para aprender lo que es menester conocer…

Telenovelas

Hoy escribo no porque tenga algo que decir, sino porque, hace tiempo que no posteo, y se dice que la inspiración llega pero tiene que encontrarnos trabajando en ella. Hace 3 días que regresé de ir a visitar a mis papás, el viaje de ida, bien, tranquilo, aunque cansado, el de regreso, igual, pero ya estamos aquí de vuelta.

Prácticamente desde que vivo acá, dejé de ver telenovelas, ahora que fuí a mi terruño, les agarré el hilo a todas, empezando por las de la tarde y siguiendo hasta las de la noche, juas, juas y es que como no hay mucho que hacer ni que ver y los tiempos están medio revueltos, una de las opciones más comunes es sentarse a ver novelas, claro que no me hice adicta, solo me interesan dos y son las que veo ahora que estoy aquí.

Es interesante como una historia que sabemos no es real o al menos sabemos que los actores son solo eso, actores que representan los papeles escritos para la trama que se lleva a la pantalla, logran cautivar a tantas personas de tal manera que lloramos, reímos, amamos y odiamos al mismo tiempo que los personajes y a tal grado que muchas veces, vemos al actor o actriz como el personaje en sí y no logramos separar a la persona del personaje.

Sin duda, hay personajes que se “comen” al intérprete, haciendoles difícil que los veamos como quienes son en realidad o en cualquier otro papel. Ejemplos hay muchos, y si no, a ver,

¿Por qué María Rubio sigue siendo “Catalina Creel”?

¿Por qué María Elena Velasco es más conocida como “la india María”?

¿Por qué Graciela Mauri ahora que es mayor, no puede ser desligada de “Cristina”?

¿Por qué María Antonieta de las Nieves siempre será recordada como “la Chilindrina”?

 

Intento comprender la verdad, aunque esto comprometa mi ideología…

Tanto se ha dicho, tanto se ha escrito, ¿dónde comienza la verdad y dónde termina la mentira? Montajes se hacen, sin embargo, ¿cómo estar seguros de la verdad cuando desde hace siglos que se les menciona?

02_flying_47359.jpgsirena4bu3.jpg

Kill Bill

Aunque tuve la intención de verla cuando se estrenó, hasta apenas anoche la ví, confieso que tenía una idea un poco distinta de la película pero sí… me gustó, tampoco es que me haya superachirequeterecontra encantado pero esta bien, ahora necesitaré ver la segunda parte para saber que pasa con Bill.

kill-bill.jpg

 Por cierto, intenté jugar otra vez con “Los Sims 2 Deluxe” y tuve que desertar porque ah cómo se tarda y se traba, eso me desespera así que aunque algo menos novedoso, seguiré jugando con “Magia Potagia”, al menos hasta que consiga realizar a mi Sim como maga o por lo menos, que tenga una familia que la consuele cuando el caldero explote por millonésima ocasión, juas, juas…

Ya casi olvidaba cómo escribir

Me habría gustado comenzar el año publicando en este blog pero la realidad es que con la mudanza vinieron “problemas técnicos”, el internet de plano se carcajeaba de los pobres de nosotros porque funcionaba a medias, claro, eso cuando no lo usabamos pero si se trataba de sentarnos frente al ordenador para mínimo abrir el correo electrónico, la conexión se hacía la loca y nos tenía chorroscientas mil horas esperando a que mostrara en pantalla lo que le pediamos y solo a veces se mostraba algo benévola y funcionaba un poco despacio pero obediente.

Hace ya 1 mes que intentamos tener una conexión por cable y hasta ahora la han instalado, la compañía con la que contratamos nadamas no daba con bola y al parecer (o al menos en las vueltas que dimos a la oficina) no eramos los únicos clientes insatisfechos con la calidad del servicio pero buuuuuuuueno, parece que ya quedó. Estaré por aquí seguidillo…

poteto.gif

Ciclo

 yoks3.jpg Me he permitido tomar un descanso de varias semanas puesto que como muchos saben, en mi vida se inicio un nuevo ciclo. Sinceramente, me siento feliz, me gusta esta nueva etapa, y claro que los negritos en el arroz nunca faltan pero son cosas que de una u otra forma, siempre vamos a encontrar en este mundo, lo importante es vivir nuestra vida de la mejor manera posible y no amargados, frustrados o con miedo a ir y hacer lo que nuestro corazon nos pide.

Hay una poesía que quiero compartirles porque encierra una gran sabiduría…

Nuevamente almitra habló y dijo:
“¿Qué tienes que decirnos del Matrimonio, Maestro?”
Y está fue la respuesta:
“Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, mas no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.”

Escrito por Khalil Gibran
Tomado del libro “El Profeta”

De vuelta y vuelta

En ocasiones el mundo verdaderamente parece flotar y girar, a veces parece detenerse, otras parece girar tan rapido y algunas mas pareciera que el cielo con todo su universo, se ha caido justo encima de nosotros.

Creo que la vida es como un sueño, nunca es tan real y nunca es tan efimera, siempre llena de contrastes, de montañas y valles… Vivimos aqui, tenemos la posibilidad de soñar y de hacer que nuestros sueños se vuelvan realidades tangibles aunque en un principio parezca que usamos “el traje del rey”, ese que solo los inteligentes podian ver.

Dicen por ahi que “uno propone y Dios dispone” y es verdad, la gran mayoria concordara conmigo en que pasamos el dia, la semana, el año entero haciendo planes y de buenas a primeras, ocurre algo que lo cambia todo y entonces nos damos cuenta de que la vida es solo un 10% y quizas hasta menos, de como la planeamos, asi, al pie de la letra.

Siempre es mejor tener sueños e ilusiones que resignarse a vivir carente de ello, puede ser que dediquemos toda una vida a luchar por un ideal y que no lleguemos hasta el nunca pero solo por el hecho de haber ido tras el, nuestra vida ya cobro un proposito, ya tuvo una razon de ser.

En este momento mi “supuesto futuro”, o lo que se suponia que vendria a continuacion, esta algo disperso, brumoso pero estoy conciente de que aunque mi compañero no viaje en el mismo vagon ni en el mismo tren, un dia habremos de encontrarnos, mientras tanto, mi camino esta ahi, esperandome al igual que mi destino… 

feliz.jpg

El abrazo numero 200

Soy de la opinion que insiste en que nada en esta vida es casualidad, todo, grande o pequeño, tiene una razon, quizas solo sea cuestion de buscarle esa razon, el caso es que platicando con una persona muy especial para mi, salio a colacion un tema que tristemente es el pan nuestro de cada dia, a lo mejor son solo ideas mias pero es lo que creo y tambien lo que veo.

Tendemos a distanciarnos de las personas realmente importantes de nuestra vida a veces por algun tipo de trauma psicologico, a veces por tonterias y la mayoria, el vil orgullo y el miedo ante el “¿que diran de mi?” nos impide decirle o demostrarle abiertamente a quien amamos, TE QUIERO, TE AMO, ME IMPORTAS MUCHO y lo tragico del asunto es que el tiempo vuela y no espera a nadie haciendo muy pesado el sobrellevar despues, el vacio en el alma que hubiera podido llenarse de haber dicho a tiempo lo que sentimos.

Empece por comentar que no creo en las casualidades porque hace un momento deambulando por la red, me encontre con la historia que lleva el titulo de este post, solo una vez antes la habia leido y hasta ahora la vuelvo a leer, me imagino que muchos la conocen pero quizas como yo, tambien la guardaron en un cajon de su memoria…

El amor cura a la gente -tanto al que lo da, como al que lo recibe. La piel de mi papá estaba floja y de un color cenizo. Estaba conectado a monitores y tubos intravenosos en la unidad de cuidado intensivo del hospital. Normalmente un hombre de composición física robusta, había perdido más de 20 kilos. 

La enfermedad de mi padre había sido diagnosticada como cáncer en el páncreas, una de las formas más malignas de esta enfermedad. Los doctores estaban haciendo todo lo que podían, pero nos dijeron que tenía de tres a seis meses de vida. El cáncer en el páncreas no cede a la terapia de radiación ó a la quimioterapia, así que ofrecían muy pocas esperanzas.

Unos días después, cuando mi papá estaba sentado en la cama, me acerqué y le dije “Papá, siento mucho lo que te ha pasado. Me ha ayudado a observar las formas en que he mantenido mi distancia de ti, y sentir cuánto te amo realmente.”

Me acerqué para darle un abrazo, pero sus hombros y sus brazos se pusieron tensos.

“Vamos, papá, realmente quiero abrazarte”. Por un momento pareció sorprendido. Mostrar afecto no era nuestra manera habitual de relacionarnos. Le pedí que se sentara un poco más derecho, para poder poner mis brazos alrededor de él. Entonces volví a intentar. Esta vez, sin embargo, estaba aún más tenso. Pude sentir el viejo rencor empezando a crecer de nuevo, y pensé : “No necesito esto. Si quieres morir y dejarme con la misma frialdad de siempre, adelante.”

Por años utilicé cada suceso de la resistencia y frialdad de mi padre para culparlo, resentirlo y justificándome: “Ves, no le importa”.

Ahora, sin embargo, volví a pensar y me di cuenta de que el abrazo era por mi propio bien, así como por el de él. Quería expresar cuánto me interesaba por su persona, sin importar qué tan difícil era, para él, dejarme llegar.

Mi padre siempre fue muy orientado a los negocios y al deber; en su infancia, sus padres debieron enseñarle a callar sus sentimientos para poder ser hombre.

Solté las ganas (de mucho tiempo) de culparlo por nuestra distancia, y me encontré ante el reto de brindarle más amor. Dije: “Vamos, papá, pon tus brazos alrededor mío”. Me acerqué aún más hacia él, al borde de la cama, con sus brazos a mi alrededor. “Ahora aprieta. Eso es. Ahora de nuevo, aprieta. ¡Muy bien!”

De cierta manera le estaba enseñando cómo abrazar, y al tiempo que me abrazaba, algo sucedió. Por un instante, surgió una sensación de “Te Amo”. Durante años nuestro saludo había sido un frío y formal apretón de manos que dice “Hola, ¿cómo estás?”

Ahora, tanto él como yo esperábamos que esa cercanía momentánea volviese a suceder. Pero, justo en el momento en que él empezaba a disfrutar el sentimiento de amor, algo se tensionaba en su torso, y nuestro abrazo se volvía raro e incómodo.

Pasaron meses antes que su rigidez cediera, y fuera capaz de dejar que sus emociones surgieran y me las transmitiera en ese abrazo. Fui la fuente de muchos abrazos antes de que mi padre iniciara un abrazo por su cuenta. No lo culpaba, lo apoyaba; después de todo, estaba cambiando los hábitos de toda la vida -y eso necesita tiempo. Cerca de los doscientos abrazos, espontáneamente dijo, por primera vez en mi vida, “Te Amo”.

abrazo.jpg

« Entradas más antiguas